Contratar un redactor SEO, o un equipo si el volumen de trabajo es elevado, supone todo un reto, pues de su trabajo dependerá la visibilidad en buscadores que llegue a alcanzar tu negocio, y con ello tus ventas.
La redacción SEO es algo que cualquiera puede practicar, pues se trata de escribir textos que respondan a búsquedas reales de personas que necesitan productos y servicios como los que tú ofreces, en un momento en el que además están abiertos a invertir su dinero en este tipo de soluciones, y hacerlo además para que Google y otros buscadores los comprendan y los muestren en el momento exacto. Sin embargo, es mucho más que tener buena ortografía, escribir con ritmo o ser constante. ¡Descubre qué buscar en un servicio de redacción SEO profesional y cómo saber si confiar o no en él!
¿Qué es la redacción SEO?
La redacción SEO se basa en escribir textos pensados para ganar visibilidad, lo que permite que se te encuentre en Google y, a la vez, que el lector comprenda qué ofreces, confíe en ello y actúe, ya sea suscribiéndose a un servicio o realizando una compra.
No va de introducir palabras clave con calzador, que es como se denomina a los términos que las personas utilizan cuando buscan soluciones como las que tu empresa ofrece (keywords), sino de responder mejor que nadie a lo que la gente busca, ya sean dudas, comparativas, precios o cómo contratar un servicio.
Para una agencia o un negocio, contratar redactores SEO de calidad significa convertir búsquedas en visitas cualificadas, y esas visitas en leads o ventas.
El buen SEO combina estrategia de palabras clave e intención, estructura clara con los encabezados apropiados, y ajustes básicos on-page para títulos, meta-descripciones y enlaces que aporten el máximo contexto posible para aparecer lo más arriba posible en las búsquedas y tener más posibilidades de alcanzar tus objetivos.
Servicios de redacción SEO: qué suelen incluir
Antes de contratar servicios de redacción SEO a ciegas, te interesa saber qué incluyen, así podrás comparar proveedores con calma y calcular cuánto te costarán.
Investigación de palabras clave e intención de búsqueda
En esta primera etapa de la redacción SEO, se buscan las consultas reales que realiza tu público objetivo y se clasifican por intención (informativa, comercial, transaccional).
Una buena investigación detecta oportunidades como términos con demanda, variantes long-tail (frases largas con intención de búsqueda) y temas que tu competencia puede no estar cubriendo bien.
Además, revisar qué muestra Google para cada keyword ayuda a entender qué formato espera el usuario (guía, ficha, comparativa).
Sin esto, puedes escribir mucho y atraer a nadie, ¡asegúrate de que tus esfuerzos van encaminados siempre a dar los frutos que esperas!
Brief SEO y estructura de encabezados (hns)
El brief de redacción SEO es el documento que guía al redactor, por eso debe incluir objetivo, público, keyword principal, secundarias, enfoque y referencias.
Dentro del brief suele ir la estructura de encabezados (H1, H2, H3…), que organiza el tema en bloques lógicos con el fin de jerarquizar y ordenar la lectura y ayuda a que buscadores y usuarios comprendan mucho mejor de qué trata cada sección en la página.
Redacción orientada a calidad y EEAT
Aquí, la prioridad es que el texto sea útil, fiable y esté escrito para personas, no para ‘engañar’ al buscador.
La calidad se refuerza con el marco EEAT: demostrar experiencia (casos, ejemplos), expertise, autoridad y, sobre todo, confianza.
En la práctica, es importante implementar datos verificables, citar fuentes fiables, usar un tono claro, identificar al autor y seguir una política editorial bien marcada. Esto, además de mejorar las conversiones, también reduce riesgos de publicar contenido ‘pobre’, aumentando la credibilidad de las marcas, que se convierten en líderes en su sector.
Optimización on-page básica (title, meta, enlaces)
Tras redactar, es necesario pulir elementos on-page.
- El title (etiqueta <title>) y el H1 deben describir el tema con precisión, pues Google puede reescribir el ‘title link’ si detecta problemas.
- La meta-description no garantiza el snippet, pero ayuda a resumir y atraer clics.
- Los links internos, con anclajes descriptivos y crawlables, que faciliten el rastreo de las arañas de Google, facilitan el descubrimiento de páginas y su posterior indexación al dar contexto entre contenidos de la página.
Revisión, control de calidad y medición
Un servicio de redacción SEO serio no entrega el texto nada más terminarlo, sino que lo revisa. Este proceso es imprescindible, pues permite corregir aspectos como el estilo, la ortografía, la coherencia, los enlaces rotos y el cumplimiento del brief.
Después, desde Google Search Console, podrás ver las impresiones, los clics, el CTR y la posición media de cada contenido para saber si gana visibilidad y tráfico y decidir si apostar por contenidos similares o ir haciendo cambios y ajustes hasta dar con la tecla.
Cómo trabajan los redactores SEO freelance profesionales
Un redactor SEO freelance trabaja con un método bien estudiado para que cada texto responda a la búsqueda y convierta, ¡sin improvisaciones!
- Analiza los objetivos del negocio, el público objetivo, las llamadas a la acción (CTAs) y el tipo de página en la que se incluirá el texto (post, landing o categoría).
- Investiga la keyword principal, palabras clave secundarias, variantes semánticas y entidades, además de comprobar la intención de búsqueda analizando la SERP y a la competencia.
- Prepara un brief con un ángulo claro y preciso, puntos imprescindibles, preguntas frecuentes, fuentes y enlaces internos sugeridos.
- Diseña la estructura de encabezados y decide qué recursos añadir, como tablas, listas o ejemplos, para que la lectura resulte lo más sencilla posible.
- Redacta el borrador con contexto y una clara diferenciación.
- Edita aspectos como el estilo y la legibilidad, añadiendo además title, meta-description, interlinking y llamadas a la acción naturales.
- Hace su entrega y, si así se acuerda, publica el contenido para que tú no tengas que preocuparte por nada.
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Cómo elegir un proveedor de servicios de redacción SEO y qué mirar en el precio
Elegir bien a quién comprar textos SEO evita riesgos de contenido pobre y presupuestos mal invertidos, así que procura tener en cuenta los siguientes aspectos.
- Metodología que incluya research, brief, esquema, edición y revisiones, con plazos claros.
- Especialización en tu industria o capacidad de adaptación demostrable.
- Compromiso con las entregas, respetando los deadlines acordados y proporcionando todo el material preciso para la publicación del texto.
- Portfolio con piezas publicadas y resultados explicados, sin humo.
Y recuerda: la redacción SEO es una estrategia a medio/largo plazo, ya que muchas páginas tardan algunos meses en ganar visibilidad y las que lideran suelen tener tiempo y bastantes optimizaciones. No elijas únicamente por precio, ¡un proveedor algo más caro puede aportar mucha más investigación, experiencia y control de calidad!
Preguntas frecuentes sobre los servicios de redacción SEO profesionales
¿Qué diferencia hay entre redacción SEO y copywriting?
El objetivo de los servicios de redacción SEO es posicionar y resolver una búsqueda con contenido útil, mientras que el copywriting busca persuadir para incitar a realizar una acción concreta, como comprar, reservar o registrarse.
¿Cuánto cuesta un servicio de redacción SEO por artículo?
No existe una tarifa única, pues el precio depende de factores como la dificultad, el sector, el nivel de investigación, si es necesario hacer entrevistas, optimización y revisiones. Al final, lo que pagas es el tiempo que se tarda en elaborar un texto desde la idea hasta su publicación. Por eso en Letológica hacemos una auditoría rápida, para poder darte un presupuesto ajustado al máximo a las necesidades de visibilidad de tu negocio. ¡Consúltanos sin compromiso!
¿Cuántas palabras necesita un artículo para posicionar?
Puedes posicionar desde 700–800 palabras si el texto optimizado para SEO responde bien a la intención de búsqueda y no deja dudas en el aire. Aun así, es preferible que ronde las 1.000 palabras. Este texto, sin ir más lejos, supera por poco las 1.300 palabras, y si nos has encontrado a través de él… ¡es que está funcionando!


